¿ Cuantos personajes soy. Cuantos quiero y cuantos rechazo ?

25.04.2013 11:56

Sigo en el camino de la comprensión sobre mis formas de aptitud ante la vida. Y cuanto más sencillo todo, más libre me siento. Cuanto menos me juzgo, más tranquilo me siento. Cuanto más me ocupo con consciencia, mejor me siento. Cuanto menos critico, más paz consigo. En cuanto me critico, juzgo, no me ocupo, critico y lo veo todo más complicado, peor me siento y florecen de mí los sentimientos más oscuros, donde pierdo la paz.

¿ Acaso pensáis que luchar contra estos sentimientos oscuros o rechazarlos vamos a encontrar rápido la paz interior ? No es así. Yo sigo trabajando el punto contrario a ello. La lucha contra estos sentimientos que nos perturban, nos llevan a más lucha, a caer más hacia esa profundidad de donde queremos salir. ¿ Acaso cuando ves a un niño llorar, le gritas para que se calle o luchas contra él ?. No es así verdad, o por lo menos creo que no debería ser así. Por lo tanto si tú sufres por algún pensamiento, aptitud o lo que te perturbe, háblate con cariño y comprensión. ¿ Cómo lo puedes hacer ?. Tómate un par de respiraciones profundas y te puedes decir... Ahora estoy enfadado, triste, apagado, deprimido, etc... Esta parte de mí, como Ser Humano es también mío y también soy yo. Desde una aceptación firme y real, hacemos que nuestros sentimientos cambien. Ya no estás luchando, te estás aceptando desde el punto de vista de que como Seres Humanos únicos, somos todo. Somos lo que llamamos bueno y malo. Tal vez seamos un poquito de una cosa, un muchito de otra, pero después de todo, somos muchas cosas.

 La aceptación de que somos en este mundo muchos personajes, muchas máscaras que adoptamos para sobrevivir y que lo hacemos en muchos casos de forma inconsciente hace que lo veas desde otro punto de vista.

Los disfraces que nos ponemos durante el día son estrategias para conseguir amor, reconocimiento, respeto, valoración y aprobación que necesita la persona desde el mismo instante en que descubre que "ha de ganárselo". Para conocer a fondo el personaje que interpreto, resulta muy interesante estar al tanto de los disfraces instalados y así conseguir una sensibilidad que me permita descubrir cómo operan en mí día a día. Además, así puedo reconocer en cada momento que los demás operan bajo sus propios programas, lo cual irá preparando la aceptación en mi mente, ya que puedo darme cuenta de que debido a mi propia identificación con el programa, estoy confundiendo constantemente los programas con lo esencial.

Por mucho que se ataquen esos mecanismos, programas o disfraces, puede que cambien sus formas y maneras, pero realmente nunca caerán si no son observados y trascendidos por el mismo observador que les estaba dando sentido y utilidad. Hasta que no reconozcas que el disfraz ya no tiene sentido para ti, no podrá soltarse. Incluso habrá partes de tu personaje, ciertos disfraces que jamás se desharán, pero sin embargo dejarán de afectarte –aunque se manifiesten- al tenerlos claramente observados y desidentificados, es decir, perdonados, aceptados.

Vamos a ver algunos personajes típicos. ¿ En que disfraces te sientes más identificado ?.

Realizador: Debo demostrar que soy útil y competente. Soy lo que hago. Si no soy útil me rechazarán.

Crítico: Indico lo que está mal. Me siento superior al juzgarlo. Yo estoy bien, lo de afuera está mal.

Justiciero o salvador: Salvaré al mundo y lucharé contra el mal, cueste lo que cueste. Es mi misión.

El manipulador: Sin mi control todo saldrá mal. Yo sé lo que conviene. Es por tu bien.

Jactancioso: Demostraré como sea que soy especial. Mi verdad no es suficientemente buena.

La victima: El mundo está en mi contra. He sufrido mucho, merezco más.

El encantador: Te gustaré a toda costa. Soy solo lo positivo.

El impostor: Me adaptaré a tí. Seré lo que tú quieras.

El rebelde: Yo no quiero. Yo soy distinto, me saldré del rebaño. Así me verás.

El infalible: Nunca me equivoco, necesito tener razón. Si no, me rechazarás.

El colérico: Ten cuidado conmigo, soy peligroso. No intentes jugar conmigo ni estafarme, no lo permitiré.

El creyente: Él sabe la verdad. ¿ Yo como voy a saberlo sin él ?

El tímido: Me rechazarán, haga lo que haga. Mejor que no me vean.

El solitario: No te necesito, no me necesitas. La necesidad es debilidad. Déjame en paz, me estorbas.

El héroe: Conseguiré lo imposible, seré leyenda. Repararé mi imagen y haré lo importante.

El sacrificado: Sufro por tí, porque te amo.

Estos son unos ejemplos de los personajes que nos podemos crear, con mayor o menor aparición en nuestras vidas, pero aparecen. Y aparecen porque los hemos aprendido para tener en nuestras vidas amor. En nuestro recorrido por la vida, nuestra mente ha ido aprendiendo de la única manera que conocía, el mejor camino para ser aceptados y atraer a nuestras vidas el Amor.

Desde la aceptación y viéndolo como lo que es... un aprendizaje programado por nuestra mente... podemos dar un gran paso de que yo no soy solo el programa, yo soy infinitamente cero, porque así nací y así soy, perfecto. Soy perfecto en todo, soy cuerpo, mente, energía, soy amor. El "problema" no soy yo, son los datos que hay en mí.  

De esta manera os invito ha aceptaros como sois porque sois perfectos. Únicamente buscar la mejor manera posible de sentir el amor en vuestro corazón para sentir la paz. Si no teneis paz, no os digáis que es lo que me ha tocado vivir y os rindáis. Existen muchos libros, muchas personas que os pueden ayudar a encontrarlo. Si por lo contrario, eres feliz tal y como eres y no quieres cambiar nada y todo esto te suena raro o lejos, también es perfecto y es la mejor manera de vivir en este mundo. Lo comentaba al principio y con esto quiero terminar... cuanto más sencillo todo, más libre me siento.