EN LA CALMA NO NOS ACORDAMOS DE EL

10.09.2013 01:18

    Cuando estamos dolidos, deprimidos, enfermos, perdidos... Nos vienen deseos de hablar, de pedir a Jesús, al Espíritu Santo, a Dios, al Universo, a la Fuente, o con el nombre que cada persona le quiera poner. Pero... y cuando estamos "bien"... ese agradecer, ese pedir desaparece. Pero siguen estando ahí con nosotros. ¿Por qué no aprovechamos para pedir más firmeza, más amor y por supuesto que no caigamos en la tentación de olvidarlos? Si han estado ahí con nosotros cuando los hemos necesitado, sigamos firmemente a su lado. Estar mal o estar bien, es una cuestión mental.