LA POSTURA WAYNE COOK

07.07.2014 16:28

Del Libro "Medicina energética" de Donna Eden.

La postura Wayne Cook

   El hecho de que te sientas estresado o agotado es un indicio de que los meridianos empiezan a invertir el sentido, por lo que te verás obligado a descansar. En casos más extremos, no sólo se invierte el sentido de los meridianos, sino que también las energías pueden resultar bastante caóticas. La postura Wayne Cook reordena estas energías caóticas y perturbadas.

   Yo utilizo la postura Wayne Cook cuando me siento agobiada o estoy muy nerviosa, cuando no logro aclararme acerca de algo o concentrarme o cuando tengo que enfrentarme a alguién o me siento disgustada después de una discusión. Este procedimiento se denomina de este modo en honor a Wayne Cook, un investigador pionero de los campos de fuerza bioenergética, que inventó el procedimiento que me sirvió de base para diseñar este ejercicio. Tal vez en mayor medida que cualquier otro método aislado de los que enseño, la postura Wayne Cook tiene el poder de calmar, poner en orden los pensamientos y ayudar a comprender y afrontar mejor los problemas que se nos presentan.

   Esta técnica resulta eficaz incluso cuando el disgusto es tan fuerte que no conseguimos dejar de llorar o cuando acabamos gritando a otros, sumidos en la desesperación o sintiendo que estamos extenuados. Ayuda a equilibrar las hormonas del estrés. Casi de inmediato, empezarás a sentirte menos alterado y menos estresado. La postura Wayne Cook puede ayudar a: ( Resolver un problema interno, tener una visión más amplia, concentrarte mejor, pensar con mayor claridad, aprender de manera más eficaz )

   Para hacer la postura Wayne Cook, siéntate en una silla con la espalda recta ( Duración: aprox. 90 seg ) (Adjunto foto)

1) Apoya el pie izquierdo sobre la rodilla derecha. Coloca la mano derecha alrededor de la parte anterior del tobillo izquierdo, y la mano izquierda alrededor del talón derecho, con los dedos enlazados en la parte lateral del pie.

2) Inspira lentamente por la nariz, dejando que la respiración levante el cuerpo a la vez que inspiras. Al mismo tiempo, empuja la pierna hacia el cuerpo, como para estirarla. Al espirar, libera el aire por la boca lentamente, dejando que el cuerpo se relaje. Repite esta respiración lenta y el estiramiento cuatro o cinco veces.

3) Cambia al otro pie. Apoya el pie derecho sobre la rodilla izquierda. Coloca la mano izquierda alrededor de la parte anterior del tobillo derecho y la mano derecha alrededor del talón del pie derecho, con los dedos enlazados en la parte lateral del pie. Sigue respirando de la misma forma.

4) Ahora, coloca las piernas una al lado de la otra, y junta las puntas de los dedos de modo que formen una pirámide. Lleva los pulgares al tercer ojo, justo encima del caballete nasal. Respira lenta y profundamente, inspirando por la nariz y espirando por la boca, unas tres o cuatro veces.

5) Con la última espiración, enrosca los dedos sobre el centro de la frente y, separándolos firme y placenteramente, a través de la frente hasta llegar a las sienes.

6) Poco a poco, ve bajando las manos por la parte frontal. Céntrate en la respiración.

Wayne Cook demostró la eficacia de esta técnica en el tratamiento de la dislexia y el tartamudeo. El ejercicio conecta el circuito energético de tal manera que permite un flujo suave y libre por todo el cuerpo. El estrés hace que cierta parte del cerebro domine al cerebro anterior. La parte del cerebro con la que piensas se va apagando. Mucho antes de que se desarrollara el cerebro anterior, el sistema nervioso autónomo garantizaba la supervivencia de nuestros antecesores en situaciones de amenaza. Las reacciones eran automáticas y no premeditadas. De hecho, era el funcionamiento adecuado y suponía una adaptación excelente. Sin embargo, el trabajo conjunto entre el cerebro anterior, que se desarrolló más tarde, y el sistema nervioso autónomo no supuso presisamente un logro ejemplar por parte de la naturaleza. La postura Wayne Cook ayuda a que las energías de ambos estén equilibradas. Además, resulta útil para un gran número de problemas psicológicos, incluidos los estados de confusión, las manías, las compulsiones, las depresiones, la desorganización y la cólera. La postura Wayne Cook también fortalece la energía global del cuerpo, de manera que resulte menos vulnerable a influencias externas como la contaminación y las energías tóxicas del entorno.

   Las alteraciones en la energía se manifiestan en el habla. El interlocutor a menudo no recibe la información que se está intentando transmitir, porque permenece atrapado en este caos energético. Las energías de un orador pueden provocar sueño entre los que lo escuchan o bien llamar su atención. El impacto energético es inmediato y, con frecuencia, deja de ser consciente. Si tuviéramos que hacer el test de energía al público cuando las energías del orador están perturbadas, veríamos que la mayoría también obtiene un resultado bajo. Cuando las energías de alguien presentan claridad y concentración, este hecho también se contagia.

   Por ejemplo, ¿no te ha ocurrido alguna vez que, tras asistir a una función de teatro, te gustó tanto que volviste la noche siguiente? Pero, no obstante, esa noche, la función sencillamente no tuvo la misma fuerza que el día anterior. La primera vez, los actores hablaban en un tono suave y congruente. La segunda noche, por algún motivo, quizás debido a una combinación de estrés y agotamiento, sus energías estaban alteradas. Les hubiera resultado útil practicar la postura Wayne Cook.

   Como resido en una ciudad de teatro, he demostrado muchas veces cómo una energía alterada puede hacer que los actores pierdan su público y he enseñado a muchos de ellos la postura Wayne Cook para poner en orden sus energías antes de una función. La diferencia se hace notar. Incluso, si no eres actor, es evidente que existe un lugar en tu vida en el que aplicar esta técnica. Aplícala y serás, entre otras cosas, un mejor oyente o público. Si tu pareja parece no escucharte o si te cuesta expresar tu propia verdad, esta técnica constituye la preparación ideal para cualquier confrontación o discusión importante.