UN CAMINO

    Llevo mucho tiempo descubriendo distintas herramientas para entender la vida más allá de lo que nos han contado, ya que por circunstancias de mi vida, y tras un sufrimiento inexplicable, inexplicable dentro de nuestra cultura convencional, ya que a nivel material no me faltaba de nada, entonces ¿Por qué sufría?Tuve por tanto que poner responsabilidad a mi vida y descubrir por mi mismo, que es lo que faltaba en mi vida, para sentir la felicidad por vivir.

    Empecé conociendo Reiki y con esta maravillosa técnica, que me sigo sorprendiendo por la cantidad de beneficios que me aporta. Además, ya hoy día existe mucha información sobre ésta técnica, dado que se encuentra en Hospitales tan importantes como la Paz o Ramón y Cajal en Madrid. Hemos escuchado muchas opiniones acerca de esta técnica y todavía se sigue pensando que es exclusivo para unos pocos. He oído comentarios tales como... ¿ Seré merecedor para ser un canal de energía ?... Soy una persona muy nerviosa, yo no valgo para esto... Esto es cosa de curanderos... No tengo paciencia... Yo no podría tener esa capacidad porque soy una persona que no pienso nunca en los demás... ¿ Perderé mi propia energía ?... etc, etc.... Son, nada más y nada menos, que pensa--mientos

    Como os comentaba al principio, llevo mucho tiempo buscando una felicidad distinta a la que nos enseñaron. Distinta, por lo explicado en el inicio. Después de aprender Reiki y sacarme la Maestría, probé con el Quiromasaje. Pensé, que tal vez, la combinación de una terapia física con una terapia energética sería bastante más potente que un masaje sin más. Estuve un año aprendiendo la técnica del Quiromasaje en un centro  donde conocí a muchísima gente con inquietudes parecidas a las mías y donde me enseñaron muchísimo más. Tras muchas prácticas con la combinación de Masaje y Reiki, notaba los cambios que presentaban mis pacientes y les gustaba bastante. Pero mi corazón, me decía que tenía que seguir adelante y no conformarme con lo que hasta ahora había aprendido. ¿ Pero que podía aportar más ?. Sabía que un masaje físico, combinado con el Reiki, ayudaba a la liberación de contracturas, tensiones y algunas emociones. Pero para mí, no era suficiente, porque en muchos casos tenemos pensamientos inconscientes o conscientes, que nos producen muchos dolores emocionales y no nos deja paz interior. Así que mediante Vicente, un amigo y una maravillosa persona, conocí la técnica Craneosacral. La primera vez que experimenté Craneosacral, de nuevo intenté explicarlo con palabras y volví a darme de bruces, ya que las palabras que intentaba expresar se quedaban cortas. Para encontrar las mejores palabras dentro de un contexto convencional, lo podría definir como la máxima expresión de mi cuerpo liberado de toda tensión física y emocional. Con esta técnica se produce una expansión de nuestro cuerpo en nuestro espacio. Cuantas veces nos arrugamos, nos encogemos por los miedos, por las dudas... Pues con esta técnica nuestro propio cuerpo nos recuerda que somos libres. Para seguir "entendiendo" esta técnica, conocí a una persona maravillosa y amiga, que me adentró más aún en esta técnica, Paula, Terapeuta Craneosacral. Tras recibir cursos y formación continuada, pude experimentar poco a poco los beneficios de esta técnica y aplicarla a mis pacientes con sorprendentes resultados.

    Pasado unos meses, me seguía quedando con ganas de seguir experimentando nuevas experiencias que enriqueciera un tratamiento más completo. Yo parto desde mi experiencia y desde las preguntas que me hago a mi mismo. Me pregunté entonces, que si el cuerpo es un universo inexplorado y que nuestra comprensión mental está limitada a lo que conoce, ¿quién soy yo para afirmar la inexistencia de lo que no veo ?.

    Si es verdad que cada uno tiene su propio camino y tal vez estas técnicas le digan poco. Pero también es verdad que la palabra, jamás dará respuesta al sentir.

    Tras conectar con estas técnicas tan maravillosas y digo conectar, no aprender, porque otras de las cosas que he sentido en mi camino es que el aprendizaje es un camino infinito y que si te lo propones puedes aprender de cada técnica cada día algo más y más, me dí cuenta de que se convierte en una forma de vida donde quieres seguir sorprendiéndote.

    Ya tenía conocimientos en Quiromasaje, Reiki y Craneosacral, que como comentaba antes, con sorprendentes resultados. Después me vino la técnica de pares Biomagnéticos, donde con dos imanes potentes, se podía regular el PH del cuerpo e incluso cambios emocionales, algo sorprendente, pero no más, que entender, que el mundo está polarizado, de norte a sur, por tanto nuestro cuerpo también lo está, que maravillosa conclusión, ¿verdad?.

    Seguí dejándome sorprender con lo que la vida me iba mostrando y topé con la Kinesiología del Alma. Es dificil de creer, como con el resto de técnicas, si no lo vives. El cuerpo responde con debilidad o fortaleza muscular, ante las preguntas del Terapeuta. Ésta técnica me demuestra que en el cuerpo está todo el mapa de nuestra vida. Solo hay que saber, como preguntar y desde donde preguntar.

    Tengo que reconocer, que tras tantos años de búsqueda de la "verdad", finalmente la puedo definir en tres palabras ( Sentir la presencia ). Ésta es y será mi trabajo a partir de ahora. Trabajar desde el sentir y desde la presencia.